Digitalización de la ganadería con Corvitac

En el contexto de digitalización y desarrollo tecnológico, en Corvitac ya nos hemos planteado de varias maneras las posibilidades de implementar nuestra tecnología en corrales y criaderos. Uno de las formas de implementación con más potencial reside en el ámbito de la cría de cerdos.

¿Y cuál es la razón?

La cría de cerdos es en sí misma muy intensiva en mano de obra, pero no solo eso. Los criadores de cerdas se han enfrentado a grandes retos a lo largo de los últimos años, que incluso continuaran en aumento en el futuro. Por ejemplo, la necesidad de tratar con los problemas en torno al corte de colas de lechones, la prohibición de la castración sin anestesia o del uso de jaulas de gestación. Con todas estas preocupaciones y cuestiones relacionadas con el bienestar de los animales, desde la peste porcina africana hasta los elevados costos de inversión en que incurrirán los criadores de cerdas en los próximos años, es fácil olvidar que hay tareas de la vida cotidiana que también de por sí ya cuestan demasiado dinero. Precisamente estos problemas prácticos son los que debería abordar la digitalización.

Veamos algunos ejemplos de cómo nueva tecnología inteligente e innovadora puede ahorrar a los agricultores dinero, tiempo y esfuerzo.

  • Ejemplo 1: Contar lechones en fase de destete

    Consideremos este ejemplo: un ganadero tiene la intención de vender 1000 lechones cada mes a un comerciante o criador de lechones. Muy a menudo estos ganadores deben enfrentarse al problema de registrar el número exacto de lechones por sí mismos o con la ayuda de sus empleados, de manera manual. Puede suceder que, por ejemplo, uno se esconda bajo el comedero, la persona que cuenta simplemente se confunda o que pérdidas no se registren correctamente.

    Aunque la tarea de contar no es fácil, supongamos que el ganadero logra contar correctamente los 1000 lechones. ¿Es posible estar seguro al 100%? Al día siguiente, su cliente puede fácilmente llamar y decir que, después de llevar a cabo su propio recuento, solamente tiene 992 animales. Ni el dueño ni su cliente pueden realmente probar los resultados que obtuvieron. Pero una cosa es segura: el cliente no pagará 1000 lechones si él mismo está contando 992. Si todo va bien, el cliente puede quizás contar los animales de nuevo. Sin embargo, es poco probable que se obtenga un resultado más exacto ya que contar no es fácil en grupos tan grandes y el margen de error es normalmente el mismo.

    Además, esto requiere de mucho tiempo y energía tanto de los ganaderos como de sus respectivos clientes, lo que a menudo puede conducir a insatisfaccion por ambas partes.

    Ahora imagine esto: el criador de cerdos entrega 1000 lechones pero solo contó, y por lo tanto facturó, 992. El cliente tal vez logra contar, digamos, 998 de ellos, estando por lo tanto más cerca del resultado correcto. Aunque tampoco puede estar seguro de la veracidad de los cálculos, aceptará gustoso la factura y pagará únicamente 992 lechones.

    Estadísticamente, situaciones como esta ocurren a diario en muchas granjas y criaderos y probablemente la razón por la que no muchos criadores de cerdas reciben quejas es porque no facturaron suficientes lechones.

    Nuestro contador de cerdos ‘corvitac Pig-Counter’ muestra que los criadores de cerdos son capaces de obtener mucho más dinero de sus clientes cuando cuentan los animales evitando casos como los mencionados. El ganadero ahorra mucho tiempo y siempre puede estar seguro de facturar el número correcto de cerdos. Además, también puede probar a los clientes la veracidad de los resultados y que las facturas son correctas, ya que incluso se muestra el número exacto de animales en vídeo.

    Pero este no es el único problema que puede ser resuelto con nuestra tecnología...

  • Ejemplo 2: Documentación sin errores

    Ahora hagámonos esta pregunta: ¿Cuál es en realidad la tarea más agotadora o tal vez también la más molesta en una granja de cerdos? Uno podría pensar que es el agotador trabajo físico o los desafiantes problemas que surgen cuando, por ejemplo, una enfermedad estalla entre los animales, se producen grandes cambios en los ciclos de celo de las cerdas o los animales no comen lo suficiente.

    Creemos, no obstante, que las tareas que no se relacionan con el animal en sí son las que no sólo proporcionan poco o ningún valor añadido, sino que además tienen que ser completadas y repetidas constantemente, y se convierten en un trabajo realmente agotador y molesto. Contar animales y la preparación de los correspondientes informes forma parte de estas tareas y el problema comienza con labores tan simples como crear facturas, llevar la contabilidad o mantener toda la documentación actualizada para los controles de calidad. A la larga, si los números son inexactos o falta algún cálculo, puede ser muy complicado corregir estos errores, en caso de que sea siquiera posible.

    Todo esto puede resultar en considerables costes si las autoridades oficiales carecen de información o esta es, de alguna manera, incorrecta. En la mayoría de casos, se aplicarán deducciones o penalizaciones severas, lo que incurre en un aumento de presión para optimizar los procesos de documentación.

    Los criadores de cerdos, sin embargo, deberían concentrarse en lo que han aprendido y en lo que mejor saben hacer: cuidar de los animales, mejorar los procesos en el establo, optimizar las medidas de higiene y detección temprana de enfermedades, etc. Para que esto ocurra, es necesario utilizar la tecnología digital inteligente para automatizar este compromiso burocrático y enfrentarse de manera eficiente a los crecientes requisitos administrativos.

    La única forma de garantizar una documentación sin errores es mediante la estandarización y digitalización de los diferentes procesos. Esto es posible si los datos necesarios se registran directa y digitalmente de acuerdo con una pauta determinada, que permita proporcionar la comparabilidad y las pruebas requeridas. Posteriormente, durante la siguiente inspección, por ejemplo, los ganaderos pueden simplemente ejecutar el programa y enumerar y documentar todos los datos de manera precisa y coherente frente al inspector.

  • Ejemplo 3: enfermedades y bienestar animal

    Como ya hemos mencionado antes, los requisitos burocráticos en la cría de cerdos continúan en aumento, en parte debido a la preocupación por el bienestar de los animales y evitar enfermedades. A lo largo de los años, ha resultado imprescindible que las granjas lleven a cabo análisis individuales y envíen regularmente documentación relativa a las condiciones de los animales, lo cual es importante para su bienestar, pero no proporciona un valor añadido a la granja. No obstante, es un trabajo que consume toda la energía y el tiempo de los agricultores y sus empleados y las tareas esenciales quedan a menudo relegadas a un segundo plano. Sin embargo, dado que todo criador de cerdas quiere criar lechones lo más sanos posible, las enfermedades deberían poder detectarse lo antes posible para poder actuar a tiempo, evitar pérdidas y lograr buenos resultados.

    Las nuevas tecnologías también podrían aplicarse en este ámbito. Las anomalías externas como las mordeduras de cola o las enfermedades de los animales pueden ser detectadas con la ayuda de sensores que observan el comportamiento de los animales. Con un sistema adecuado, todo esto puede documentarse de manera directa y, en teoría, día y noche.

    El estado general de los animales en el momento de la venta se puede, además, corroborar ante el cliente a través de los videos de nuestro sistema, para tener además la prueba de haber entregado lechones sanos. Nuestros sistemas tienen el potencial suficiente para alcanzar este nivel de digitalización.

     

    Esto es sólo un pequeño extracto de las ventajas de la tecnología inteligente.

    Con Corvitac, la digitalización en los establos no sólo le ahorra dinero y tiempo, sino que también mejora de manera directa las operaciones en tiempos caracterizados por el aumento de los requisitos burocráticos y controles oficiales.

Permítanos hacer que su ganadería porcina se adapte a necesidades presentes y futuras.